Galileo Financial Technologies, compañía líder en infraestructura financiera digital adquirida por SoFi en 2020, se ha consolidado como un socio estratégico para bancos y fintechs en América Latina. Con operaciones en Colombia y Brasil, la empresa impulsa soluciones de pagos, emisión de tarjetas y servicios en la nube que permiten a las instituciones modernizar su oferta. Para conocer más sobre sus planes en la región, conversamos con Abdul Assal, director de Desarrollo de Negocios para Brasil y Colombia.
Abdul, el informe Banca Adaptativa 2026 plantea que la velocidad para innovar será un diferenciador competitivo. ¿Qué tan preparada está hoy la banca colombiana para responder a esa exigencia del mercado?
Hoy en día, la banca colombiana enfrenta desafíos significativos en términos de preparación para la innovación rápida, ya que el reporte la identifica como el mercado con la mayor fricción operativa de la región. Aunque ha tenido éxito en la adopción de pagos en tiempo real con Bre-B, sus procesos internos son rígidos; un contundente 80,2% de las organizaciones en Colombia requieren más de seis meses para lanzar con éxito un solo producto nuevo. Además, solo el 6,2% de las empresas colombianas afirma estar probando y lanzando nuevos servicios de manera continua, una cifra muy baja comparada con el 25% de Brasil.
¿Cuáles son los principales obstáculos que siguen frenando el lanzamiento de nuevos productos financieros: la tecnología heredada, la regulación, la cultura organizacional o la gestión del riesgo?
El reporte señala que los obstáculos varían según el enfoque, pero la gestión del riesgo y la regulación son determinantes. A nivel regional, el mayor cuello de botella para escalar son los sistemas de fraude y riesgo (45.7%), que también actúan como la principal barrera para una innovación más rápida (39.2%). Específicamente para el sector financiero, la regulación y el cumplimiento son citados por el 37,4% de los líderes como su principal freno, una cifra que duplica la de otros sectores como el retail. En el caso particular de Colombia, el obstáculo más crítico son las restricciones en los sistemas operativos internos, las cuales afectan al 69,1% de los encuestados.
En el estudio se habla de una banca más adaptativa. ¿Qué cambios concretos deben hacer las entidades financieras para pasar de ciclos de innovación de meses a ciclos de semanas o incluso días?
Para lograr esta agilidad, las entidades deben adoptar el marco de la Banca Adaptativa, que implica pasar de reglas operativas estáticas a una toma de decisiones basada en eventos y orquestación en tiempo real. En cuanto a la experiencia del cliente, deben implementar plataformas de pila única (single-stack) y omnicanal que compartan un mismo código base, permitiendo que las actualizaciones se realicen de forma modular sin tener que reconstruir el frontend desde cero. Finalmente, es esencial transitar de ciclos de innovación «ad hoc» hacia marcos de prueba continuos que alineen los equipos de producto, TI y riesgo bajo entornos de datos unificados.
Con el crecimiento de la inteligencia artificial y la automatización, ¿cómo pueden los bancos acelerar la innovación sin comprometer la seguridad, el cumplimiento regulatorio y la confianza del cliente?
La clave reside en la toma de decisiones adaptativa, que permite evaluar el riesgo más rápido mediante la aplicación dinámica de controles y la coordinación de respuestas ante volúmenes crecientes de transacciones. Las instituciones pueden utilizar sistemas de libro mayor (ledger) que gestionan el riesgo de manera dinámica dentro del ciclo de vida del cliente, en lugar de añadir herramientas de seguridad aisladas que generan brechas. Además, el uso de APIs de eventos en tiempo real y controles configurables permite mitigar el fraude y cumplir con los requisitos de residencia de datos de forma dinámica, preservando una experiencia de pago fluida.
¿Qué aprendizajes deja el mercado colombiano frente a otros países de América Latina? ¿Hay casos en los que Colombia esté liderando la transformación o todavía existe una brecha importante?
Colombia es un líder destacado en la unificación del ecosistema de pagos a través de la arquitectura del banco central con Bre-B, alcanzando 34 millones de usuarios activos (~71% de la población adulta) en un tiempo récord. Sin embargo, existe una brecha importante en la capacidad de respuesta operativa; mientras que el 31.5% de las organizaciones en Brasil puede convertir el feedback de los usuarios en mejoras en menos de 10 días, en Colombia el 76.5% de las empresas tarda más de tres meses en realizar estas actualizaciones. Colombia es, por tanto, un ejemplo de éxito en velocidad transaccional, pero con el aprendizaje pendiente de flexibilizar sus procesos internos para alcanzar la escala operativa.
Desde la perspectiva de Galileo, ¿qué tecnologías o capacidades deberían convertirse en prioridad para los bancos durante los próximos dos años si quieren mantenerse competitivos?
Las prioridades deben centrarse en tres pilares: toma de decisiones adaptativa, experiencias adaptativas y crecimiento adaptativo. Esto incluye priorizar la emisión digital de tarjetas y el aprovisionamiento instantáneo en billeteras digitales para reducir el tiempo hasta la primera transacción del cliente. Asimismo, la transparencia de datos es vital: los equipos de cumplimiento y riesgo deben tener una visibilidad unificada y en tiempo real de las transacciones y saldos en todos los segmentos. La capacidad de interpretar señales de datos para ofrecer personalización predictiva será el nuevo campo de batalla.
Si pudiera dejar una recomendación a los presidentes y líderes de innovación de la banca colombiana, ¿cuál sería el primer paso que deberían dar hoy para construir una verdadera banca adaptativa?
El primer paso fundamental es realizar un diagnóstico de su preparación adaptativa, cuestionando si sus equipos actuales pueden lanzar nuevos productos sin depender de múltiples proveedores fragmentados. Deben dejar de ver la banca digital como un proyecto de frontend aislado y empezar a tratarla como una capacidad operativa adaptable. La recomendación principal es dejar de enfocarse únicamente en qué tan rápido pueden mover dinero y empezar a invertir en cómo interpretar y responder proactivamente a las señales de los datos para evolucionar de manera inteligente bajo presión.